domingo, 6 de septiembre de 2015

Digestiones sensibles: intolerancias y SII

Doy la bienvenida a un nuevo apartado en mi blog que recoge aquellas recetas que son fácilmente adaptables para personas sensibles a la lactosa, gluten (especialmente al trigo), azúcar y carnes rojas. En muchos casos la adaptación es realizar la receta sin queso o bien cambiar leche o nata por bebida vegetal. 



Llevo años diagnosticada de Síndrome del Intestino Irritable (SII o colón irritable) con molestias constantes como dolor abdominal, pesadez, gases y en los casos más extremos cólicos. La mayoría de las personas que, como yo, tienen estos síntomas recurren a medicamentos como Fotasec, Motilium o Spasmoctyl, así como protectores de estómago para poder contrarrestar los efectos de esta molesta enfermedad. La conclusión está clara: nuestro colón se inflama con más facilidad que el de otras personas.

Suelo leer mucho sobre alimentación sana y natural y en muchas de las publicaciones que consulto apuestan por eliminar el consumo de trigo, lácteos y carnes rojas de la dieta, junto a otros alimentos y bebidas, porque son productos que inflaman la mucosa del intestino, sobre todo a aquellas personas más sensibles. 

Mi última consulta ha sido a un médico nutricionista ortomolecular que me ha dado algunos consejos que comparto en esta entrada: 

EVITAR:
-Trigo (espelta y Kamut)
-Maíz (y harina de maíz)
-Lácteos
-Carnes rojas (cordero, cerdo, ternera, cabrito, buey y embutidos)
-Cacahuetes y kikos
-Glutamato presente en salsas (potenciador del sabor del E-620 al E-625)
-Bebidas con gas y alcohol
-Azúcar
-Te Negro (Daarjeelin, English Breakfast, Earl Grey)
-Lechuga (retiene líquidos y provoca gases)
-Alimentos fritos y rebozados
-Grasas animales (mantequilla)
-Alimentos Light y bajos en calorías
-Bollería que contenta azúcar y trigo

 OPTAR POR:
-Centeno, espelta, arroz, trigo sarraceno, quinoa, avena
-En casos excepcionales trigo integral o pan de espelta
-Té verde o blanco
-Nueces, almendras y avellanas
-Aceite de oliva Virgen
-Ensalada de escarola, espinacas, canónigos, rúcula, endivias…



PAUTAS:
-Comer la fruta a media mañana o media tarde, nunca después de una comida. No mezclar fruta ácida y dulce.
-Beber 1,5 litros de agua de mineralización débil. No se bebe agua comiendo ni ninguna bebida, el agua se bebe 30 minutos antes de comer u hora y media después. Si bebemos agua el estómago se llena de líquido y los jugos gástricos se diluyen y no pueden hacer bien su labor, provocando digestiones más lentas y pesadas.
-Comer siempre como primer plato una ensalada o verduras (plancha, vapor, cocidas suaves, crudas). 
-Reducir el estrés emocional. 

Además, se recomiendan algunos probióticos que tomados durante una temporada mejorar la flora intestinal y ayudan a estabilizarla como Ergyphillus Confort e Immunium.

Muchos de los alimentos NO recomendados provocan gases e inflamación en estómago y colón. Esa inflación hace que el cuerpo reaccione produciendo estrés en sus órganos y que bajen las defensas y el sistema inmunológico se resienta. 

Es importantísimo reducir el nivel de ansiedad y estrés porque el aparato digestivo es el llamado 'segundo cerebro' y si funciona bien, nuestro cuerpo a nivel físico, mental y espiritual estará en armonía. Para este fin existen terapias como reiki, flores de Bach, EFT-Tapping (liberación emocional) y técnicas como el yoga y la meditación. 

En esta misma línea se pronuncia la doctora Odile Fernández, que ha superado un cáncer con metástasis y autora del exitoso libro sobre alimentación 'Mis recetas anticáncer' (blog). Esta médico mantiene que los alimentos que inflaman permiten que las células cancerígenas crezcan más rápidamente.



Odile indica respecto al gluten que: 
"El gluten es una proteína presente en ciertos cereales (trigo, cebada, espelta, centeno, kamut, avena) y a la cual muchas personas tienen alergia o intolerancia. (...) Se calcula que una persona de entre cien y trescientas es celíaca sin saberlo. Es una enfermedad infradiagnosticada. Además, es habitual la sensibilidad al gluten sin llegar a la celiaquía. A mi consulta acuden muchas personas aquejadas de hinchazón abdominal, gases, pesadez tras la comida y colon irritable, y en el momento en que abandonan el gluten las molestias desaparecen. (...) Pero si siempre se ha consumido trigo, ¿dónde está el problema? El trigo que ingerían nuestros antepasados era muy diferente en forma, calidad y antigenicidad del que comemos hoy en día. Hasta el siglo XIX, el trigo se mezclaba generalmente con otros cereales no refinados y frutos secos. Sólo hace doscientos años que se empezó a moler el trigo hasta convertirlo en harina blanca refinada de trigo con un alto contenido en gluten. Hoy en día consumimos alimentos hechos con harina blanca de trigo muy refinada y rica en gluten, así como pobre en nutrientes y vitaminas. Además, las semillas de trigo han sido modificadas genéticamente y nuestro cuerpo las reconoce como extrañas creando inflamación."

En cuanto a la carne roja, asegura en su libro que: 
"1. La carne es rica en grasas saturadas y grasas trans, grasas asociadas con un mayor riesgo de cáncer de cualquier tipo. Las dietas ricas en grasas estimulan la producción de estrógenos, en particular de estradiol, que en altos niveles se asocia al cáncer de mama.
2. El contenido de fibra en la carne es nulo y ésta es una de las razones por las que el consumo de carne se asocia con el cáncer de colon.
3. Los animales que comemos suelen ser alimentados con piensos ricos en omega 6 y esto produce inflamación, y ya hemos visto que la inflamación crónica produce cáncer.
4. La carne está cargada de tóxicos. La carne contiene en promedio catorce veces más pesticidas que los productos vegetales. La leche contiene casi seis veces más. Hasta los bebés lactantes consumen productos tóxicos procedentes de la carne, ya que, sin saberlo, su propia madre se los transmite a su bebé por su propio consumo de carne y leche.
Durante la cocción de la carne se generan sustancias cancerígenas, como las aminas heterocíclicas y benzopirenos, ambas potentes agentes relacionados con el cáncer. Si freímos la carne o la cocinamos a la brasa la producción de estas sustancias es aún mayor."

Sobre la leche asegura que: 
"Para poder digerir la lactosa (azúcar de la leche) necesitamos que actúe una enzima llama lactasa. Esta enzima la producimos en altas cantidades durante los primeros años de vida, que es cuando necesitamos consumir leche. Los mamíferos de todas las especies experimentan una reducción en la producción de lactasa al final del periodo de destete (un periodo específico para cada especie). La producción de lactasa usualmente cae en un 90% aproximadamente durante los primeros cuatro años de vida y va disminuyendo con el paso de los años; esto explica que con la edad cada vez toleremos menos la leche y derivados. Es muy común que las personas mayores no toleren la leche, que «les siente mal» y sufran síntomas digestivos cuando lo hacen, pero nos han impuesto tanto la necesidad de consumirla para no perder el calcio de los huesos que lo hacemos a pesar de que nuestro cuerpo rechace ese alimento.
La leche al igual que la carne acumula todos los tóxicos con los que ha estado en contacto el animal."

(Fuente: Fernández, Odile (2013): Mis recetas anticáncer. Urano)






1 comentario:

  1. Interesantisima entrada la q dedicas a intolerancias. Además de las nombradas hay otras no tan habituales como las alergias ovolacteas y a la fructosa, azúcares de origen vegetal. Tener presente q hay q cuidar la alimentación más costumbres sanas ayudan a prevenir enfermedades. Te recomiendo el libro titulado La enzima milagrosa de un médico japonés conocido por su calidad científica a nivel internacional, habla sobre las claves para llevar una vida sana y plena. Te gustará.

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